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Avilés culmina la renovación de la cúpula de su faro
22-07-2026
La Autoridad Portuaria de Avilés ha concluido la renovación del histórico Faro de Avilés, ubicado en la Punta del Castillo de la península de Nieva (Gozón), en la margen derecha de la salida al mar de la Ría de Avilés, cuya función consiste en señalizar la entrada del puerto de Avilés. Almarin ha suministrado la nueva cúpula del Faro de Avilés y ha ejecutado el desmontaje de la estructura anterior, ya deteriorada, sustituyéndola por una nueva cúpula de acero inoxidable, más duradera, resistente a la corrosión y de menor mantenimiento.
Gracias a la coordinación de los trabajos, la intervención se completó en tan solo dos días en el mes de junio.
La nueva cúpula, de acero inoxidable pintado de color rojo, conserva el característico aspecto aeromarítimo del faro, preservando así su valor patrimonial. Los cristales, de 6 y 8 milímetros de espesor, han sido fabricados mediante vidrio flotado curvado y templado, y se integran en una estructura de montantes diagonales con cristales triangulares.
La antigua cúpula, por su parte, ha sido trasladada y será restaurada para su colocación, con carácter ornamental, en la parcela del faro.
Almarin, miembro de la Organización Internacional de Ayudas a la Navegación Marítima (IALA), anteriormente ya había acometido la renovación de las cúpulas del faro de Cap de Creus y del faro de la bocana del puerto de Barcelona. La empresa también trabaja actualmente en la rehabilitación de la cúpula del Faro de Punta Galea, en Getxo (Vizcaya), a la entrada de la ría de Bilbao.
Poner en valor un faro histórico
El Faro de San Juan forma parte del catálogo de faros de con interés patrimonial de España y su historia se remonta a más de siglo y medio. El faro se iluminó por primera vez en 1863, equipado con una lámpara de aceite de oliva, que fue reemplazada por una de parafina en 1882. En 1917 se amplió con una estancia adosada en la fachada orientada hacia la ría para mejorar las condiciones de habitabilidad de sus ocupantes. Posteriormente, en 1940, la instalación fue electrificada y, en 1957, se incorporó la linterna aeromarítima.
Con el paso de los años, el conjunto se completó con un edificio de dos plantas destinado a viviendas de suplencia, taller y almacén, configurando el complejo que hoy conocemos.
Con esta intervención, la Autoridad Portuaria de Avilés refuerza la conservación de uno de los elementos más emblemáticos del patrimonio marítimo de la ría, garantizando además la plena operatividad de la señal luminosa para la navegación.